
Gentileza weblog Newsday.com
Un fantasma recorre las prensas mundiales. A las quiebras se suman proyectos que prometen discusión. Para no caer en el riesgo de vernos el ombligo, acá va una breve mirada a lo que ocurrió esta semana en materia de diarios en EEUU.
La agencia AFP informó que los periódicos “Los Angeles Times” y “Chicago Tribune” compartirán a partir de ahora las páginas de información internacional. Las secciones de ambos diarios se unirán para combatir la crisis aguda que sufre su grupo matriz, Tribune.
La redacción común estará en Los Ángeles. El “Chicago Tribune” tiene actualmente reporteros en cinco ciudades extranjeras (Beirut, Islamabad, Londres, México y Moscú), mientras que “Los Angeles Times” cuenta con 15 periodistas instalados desde Bagdad hasta Seúl.
Los periódicos norteamericanos, asediados por una fuerte caída de ingresos publicitarios, han optado mayoritariamente por reducir la cobertura internacional, concentrándose sobre todo en la información local y en las ediciones digitales de sus cabeceras.
En diciembre Tribune se declaró en bancarrota al asegurar que no podía hacer frente a sus deudas, situadas entonces en torno a US$12.100 millones.
También en Estados Unidos el periódico “The Christian Science Monitor”, imprimió su último ejemplar el pasado viernes 27 de marzo, pues continuará por on line. El periódico anunció en octubre sus planes de eliminar su edición diaria en papel para centrarse en la Red.
A principios de marzo le había tocado el turno al “Seattle Post-Intelligencer”. Se menciona como posibles candidatos a bancarrota a The Baltimore Sun, mientras los grandes medios siguen anunciando ajustes. The New York Times dijo que recortará 100 empleos y bajará un 5% los salarios durante nueve meses.
Después de este breve recuento no llama la atención que el Senado de Estados Unidos haya empezado a tramitar esta semana una propuesta de ley con la idea de que los periódicos en peligro de quiebra se puedan reconvertir en sociedades sin ánimo de lucro, con las ventajas fiscales que están contempladas para ese tipo de instituciones.
La propuesta fue presentada por el senador demócrata Benjamin Cardin y al poco andar fue bautizada como “Ley para la Revitalización de los Periódicos”. Su objetivo central no es ayudar a las grandes corporaciones, sino salvar a los periódicos locales al borde de la quiebra después muchos años de ejercer una fuerte influencia en sus comunidades.
La iniciativa plantea que los periódicos contarán con patrocinadores cuyas donaciones estarán sujetas a deducciones fiscales. Los ingresos por venta en quiosco, suscripciones o publicidad tendrían también rebajas de impuestos.
¿Cuál es el punto a tomar en cuenta? Que los diarios bajo ese régimen tendrán que ser muy escrupulosos en la ecuanimidad de coberturas como la política y no podrían respaldar oficialmente -como ocurre con frecuencia en EE UU, a ningún candidato-. Punto a favor: la ley recomienda una mayor dedicación a la cultura y a noticias que redunden en una mejor formación democrática de los ciudadanos.
Con la prensa norteamericana en este tipo de problemas, cada vez quedan más claras las intenciones de Obama al usar nuevas tecnologías para comunicarse con sus compatriotas. Lo que falta por ver es si sus compatriotas entienden el mensaje.
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